Entendiendo el llamado del Papa Francisco, en la Carta Encíclica Laudato Si, donde nos invita a superar la cultura del descarte desde los propios “descartados”, y reconociendo la íntima relación entre los pobres y la fragilidad del planeta, este proyecto sueña con construir un mundo que incluya a todos los mundos, partiendo desde los barrios populares. 

Para eso buscamos fortalecer a las comunidades barriales sobre dos ejes: la solidaridad y el trabajo. 

Los jóvenes continúan involucrándose en el proceso de construcción de la “Casa Común” en un camino que integra el fortalecimiento de su proyecto de vida, la construcción de unidades habitacionales y la mejora de servicios en el barrio para que la comunidad viva más dignamente.