Somos Testigos del impacto que la pandemia tiene sobre toda nuestra población y conscientes de que sus efectos se sufren con mayor intensidad en los sectores más vulnerables. La pobreza y el hambre es una tragedia social que este año alcanzará a casi el 60% de la población infantil de Argentina1. Es urgente que podamos dar respuestas efectivas y que esas respuestas integren el esfuerzo solidario de todos los sectores de la sociedad, asumiendo la protección de la infancia como un compromiso ineludible de toda la comunidad. Por tal motivo, esta propuesta consiste en fortalecer la Red de Comedores comunitarios de Gran Córdoba, nucleados a través de RITEP y la UNC, buscando garantizar una ración semanal de alimentos a base de soja texturizada que asegure las proteínas suficientes para el desarrollo.